Estimado Javier:
Tenía pensado escribir algo sobre este asunto tan triste, cuando buscando información he caído en tu blog. Soy profesor de música desde el año 2000 en que aprobé la oposición en Madrid y no puedo sino confirmar punto por punto lo que dices en tu artículo. Para mí lo de dar clases es una cuestión de supervivencia y, para no andarnos con rodeos, puedo decir que mi trabajo es en general un tormento, algo detestable y que si pudiese encontrar otra cosa, aun cobrando menos, no dudaría en abandonar.
La prueba fehaciente de esta realidad la tenemos en la enorme burocracia de sanciones que gira en torno a las miles de sanciones que se acumulan anuramente en nuestros centros de Secundaria. Este dato, que tiende a ser minimizado por los Gobiernos y por los grupos de interés (psicopedagogos, inspectores, policía educativa) bastaría para plantear con toda su crudeza, que esto no funciona, que es un timo miserable e inmoral.
Las causas de todo esto es algo que me supera. ¿Y las soluciones? Es ya tal el daño que se ha hecho que no es asunto fácil, incluso si se desmantelase todo el entramado de la LGSE-LOCE-LOE (lo cual sería una maravilla). ¿Recuperar la autoridad? ¿Cómo?
Para terminar me gustaría indicar una dirección de un grupo denominado DESEDUCATIVOS en el cual participo y cuya razón de ser es la denuncia de este Sistema asqueroso y una renovación radical de la política y la filosofía educativa.
http://deseducativos.com/
Un saludo.
Francisco Javier, siento profundamente la situación por la que estás pasando. Y desgraciadamente, son muchos los docentes para quienes día tras días, la entrada en las aulas se convierte en un calvario. Estoy de acuerdo contigo en que se necesita una renovación radical de la política y la filosofía educativa.
Veo que prestas tus servicios en la Comunidad Autónoma de Madrid. Yo también. Y te diré que esa enorme burocracia que gira en torno a las sanciones que año tras año se acumulan en los IES, desde hace año y medio, al menos en nuestra Comunidad, puede reducirse a la mínima expresión siempre que los equipos directivos de los centros lo decidan.
En mi instituto, no se permite bajo ningún concepto que un profesor lo pase mal por falta de respeto de sus alumnos, y desde el equipo directivo intentamos atajar esa problemática de forma drástica y fulminante. Lamento profundamente, desde mi puesto como Jefe de Estudios, cuando tardo algún tiempo en enterarme de esas situaciones. En el momento que detectamos algo así, y procuramos estar muy al tanto de ello, actuamos con firmeza desde el equipo directivo. Te diré que el claustro de mi instituto lo componen 113 profesores. Pasan anualmente por él entre 20 y 25 interinos cada año y casi todos los que pueden repetir al año siguiente, vuelven a confirmar.
Lo que quiero decirte, es que con la nueva legislación de la Comunidad de Madrid (en otras comunidades ni lo han planteado), los Directores de los IES disponen de armas poderosas y suficientes para solucionar este problema y por ello, en mi opinión, tienen una gran responsabilidad respecto a solucionar o no este problema.
La desgracia es que en un 95 % de los centros, los equipos directivos no quieren “asumir” esas responsabilidades y “culpan” a los docentes de no ser capaces de “poner orden en sus clases”, lo cual verdaderamente es una aberración absoluta.
En este blog, tengo un foro en donde tus comentarios pueden ser respondidos por otros colegas en la misma situación que tú. Te invito a registrarte y a dejar allí algún comentario dentro del tema “Conflictividad en el aula. Violencia contra el profesor”, en el artículo “agresiones a docentes”.
Te deseo lo mejor. Ojalá pueda solucionarse tu problema.
Un cordial saludo.
