Me llama la atención el hecho que muchos de los casos se han dado en Colegios Maristas…
Yo estudié por 13 años en un Colegio de dicha congregación en América Latina, y fui víctima constante del bullying (supe del término hace unos años) de parte de mis compañeros de salón, además de ocasionalmente por mis propios maestros.
Créanme que es muy difícil sobrellevar la situación, sobre todo cuando uno es un chiquillo y no entiende por qué “le cae mal a todo el mundo” y es “la burla diaria” del grado.
Logré sobrevivir, pero a la fecha, siendo adulto, estoy en terapia para superar todos esos traumas de mi infancia. Muy pronto será la reunión de graduados de mi Colegio, y lo único que pienso es restregarles en la cara a todos los que me hicieron la vida imposible que conseguí ser una persona de éxito. Supongo que este deseo es una forma de “reivindicar” mi valor el cual dejé que pisotearan por tanto tiempo.
Gracias por permitirme expresar estas líneas. Tienen mi correo si desean contactarme para compartirles mis experiencias. He pensado en escribir un libro o abrir un grupo en mi país porque no existen. Agradeceré su orientación al respecto. Un abrazo.
RA, ciertamente el acoso entre compañeros o bullying está presente en todos los centros escolares, públicos y privados. Se ha producido desde siempre. Yo tengo 54 años y recuerdo a compañeros míos que lo pasaban realmente mal, incluso, alguno, estoy seguro que abandonó la escuela prematuramente por ese motivo. El fenómeno se estudia desde hace más de 40 años en Europa, concretamente en los países nórdicos. Sin embargo en España sólo se le presta algo de atención (mucho menos de que debiera) desde hace unos 15 años, y en América Latina se empieza ahora a tener en cuenta.
Ciertamente, resulta raro que ello se permitiese en centros religiosos, pero te aseguro que sólo después de conocer las terribles consecuencias que provoca en determinados alumnos, puede abordarse el problema de forma adecuada.
Me alegra que hayas sido capaz de superarlo, aunque asistas a terapia para lograr superar del todo algo que no debería haberte ocurrido, y a lo que alguien debió poner fin en su momento.
Me parece estupendo que intentes poner en marcha en tu país, bien con un libro, bien creando un grupo de personas, un “puntal” que comience a concienciar a las autoridades educativas de tu país y especialmente a los docentes, que son quienes tienen en su mano la posibilidad de afrontarlo de forma adecuada. Puedes contar para ello con mi ayuda incondicional.
En este blog encontrarás mucha información sobre el fenómeno y formas de afrontarlo con ciertas garantías de éxito. Es una tarea inmensa la que te propones, pero te aseguro que merece la pena porque podrás ayudar a muchísimos niños, que cómo te ocurrió a ti, las horas que pasan en la escuela son para ellos un “verdadero infierno”.
Un cordial saludo.
